¿A quién le gusta el mar? Supongo que a la mayoría! Y si te pregunto por animales o vegetales marinos. ¿Cuáles me dices? Déjame adivinar: peces, tiburones, delfines, ballenas, cangrejos, tortugas, algas, medusas… y plancton. ¿PLANCTON? ¿Quién ha dicho plancton?
Plancton es el término que usamos para definir a los organismos diminutos que están suspendidos en el agua tanto dulce como marina y son capaces de moverse y nadar pero no pueden oponerse a las corrientes y los arrastra. Normalmente son microscópicos, por eso no los vemos a no ser que tengamos una lupa o un microscopio. La mayoría de las especies del plancton mide menos de un milímetro.

Aunque hay algunos bien grandes, como las medusas. ¡Si! Las medusas son parte del plancton, pero hoy vamos a presentar a los microscópicos y desconocidos. Son tan pequeños que en una gota de agua hay miles de organismos. Sus formas, tamaños, colores son infinitas.
El plancton se encuentra en la base de la cadena alimentaria, es decir, sirven de alimento para los demás animales marinos, directa o indirectamente. Si no hay plancton, no habría ningún animal marino tal y como los conocemos hoy en día.
Imagina la respuesta
Los tiburones ballena se alimentan de peces y crustáceos más pequeños. Dentro de este festín de criaturas pequeñas, se encuentra el plancton.
Si el plancton es microscópico: ¿cuánto plancton crees que cabe dentro de un bocado de estos tiburones?
La respuesta: es difícil saber con certeza, pero una tiburón ballena se alimenta de casi 4 toneladas de comida al día.

La bioluminiscencia es una reacción química que produce luz, se da cuando organismos vivos dentro del agua del mar crean esta brillante luz.
La bioluminiscencia no es otra cosa que luz de origen natural y en el caso de las playas se debe a ciertas especies del plancton marino. La fosforescencia actúa como mecanismo de defensa ante depredadores.
